sábado, 8 de noviembre de 2014

"Al fin y al cabo, ¿quién es feliz?"

Sé que te odias, que nunca has sabido valorarte, que aborreces cada milímetro de tu débil cuerpo, pero párate por un segundo enfrente de un espejo, y mírate, de arriba abajo, chica, eres preciosa. Tienes los ojos más tristes que he visto nunca y la sonrisa más preciosa que he conocido jamás. Siempre sonriendo. Aunque estés rota en mil pedazos y no puedas tirar ni de ti misma. No llores en silencio y sécate esas lágrimas que brotan de tus ojos, porque ningún hombre es lo suficientemente hombre si te hace llorar. Ni el hombre más maravilloso del mundo merece tu tristeza, porque tampoco será tan maravilloso si por su culpa no te puedes ni levantar. Valórate, como mujer y como persona. Sé que ahora mismo no eres feliz, y que posiblemente nunca vayas a serlo verdaderamente, pero al fin y al cabo, ¿quién lo es? No creo ni que la felicidad exista. Pero sé que tú te la mereces, que te mereces que exista aunque sea solo para ti. Te mereces sonreír, querer y que te quieran. Que te quieran como ese por el que ahora sufres no ha sabido quererte. Y es que, en realidad, es difícil que alguien aprenda a querer de la forma tan bonita y sincera en la que tú quieres, así como le has querido a él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario