martes, 6 de enero de 2015

"Y hoy quiero que sepas que aquí estás conmigo, aunque el cruel destino haya pagado mal..." Vuelve.

Hoy te lloro todas las lágrimas que no te he llorado en este tiempo, y en realidad no sé por qué he tardado tanto en soltar todo lo que llevo dentro, porque nunca ninguna pérdida me había dolido tanto. Supongo que nunca he sido de llorar, o quizás aún no terminaba de aceptar que ya no ibas a volver con tus besos como antes, y después de cuatro años, eso es algo que aún no he terminado de asimilar. No asimilo que ya no volveré a verte aparecer por la puerta, que no volveré a ver tu preciosa sonrisa, que ya nunca tendré tus abrazos, ya nunca volverás a decirme lo mucho que valgo o a preguntarme si me gusta algún chico como solías hacer. Echo de menos que me defiendas y que me antepongas a mí por encima de todo, echo de menos contarte mis secretos y que me aconsejes como solo tú sabías hacer. Echo de menos hasta que me regañes cuando hago algo mal. Echo tantas cosas de menos... que parece que me he quedado estancada allí, en ese pasado, sin aceptar que ya no vas a volver. Pero no quiero seguir adelante sin ti, no puedo. Y si ahora soy fuerte, es gracias a ti, tú me das las fuerzas que me hacen falta incluso sin estar aquí conmigo. Aún escucho nuestra canción por las noches y te imagino cantándomela como antes, escucho el susurro de tu voz diciéndome que me quiera, igual que tú me quisiste, igual que tú me quieres aunque no estés físicamente a mi lado. Y no sabes el vacío que siento desde aque maldito día en el que te fuiste... y aún me cuesta creer por qué la vida es así, por qué a veces te arrebata lo que más quieres... todo sería mucho más fácil si siguieras aquí.



No hay comentarios:

Publicar un comentario